¿No es fantástico que en una democracia parlamentaria los Presidentes del Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo y Consejo General del Poder Judicial ganen mucho más que el Presidente del Gobierno (142.000 euros frente a 89.300)? Se dirá que son altas autoridades del Estado, un “Poder” del Estado, al fin y al cabo. Al fin y al cabo, el Presidente del Gobierno sólo ha tenido que ganar unas elecciones y obtener el respaldo de diez millones de españoles. Pero lo grave es que los vicepresidentes de estos tribunales, los presidentes de sección del Tribunal Supremo, los consejeros del Consejo General del Poder judicial (que no dejan de ser unos esbirros del poder político a juzgar por sus sistemáticas votaciones en bloque) y el propio Fiscal General del Estado (otro persona de reconocida independencia) también ganan más que Zapatero (120.000 euros). El colmo lo alcanza, sin embargo, el Presidente del Tribunal de Cuentas (y sus Consejeros), máximo responsable de controlar los gastos del Estado, que también cobra más que el Presidente. ¿No es curioso que en su informe anual se le haya pasado este pequelo detalle por alto y se le haya olividado pedir que se le baje el sueldo? ¿Moraleja? mejor estudiar oposiciones que hacer política: el sueldo es mucho mejor, y además no respondes ante nadie.
Suspiros monárquicos
28 Noviembre 2006La noticia de que el segundo hijo de los Príncipes será niña (es decir, que no será varón) seguramente ha permitido respirar aliviados a muchos pues permite quitarse de en medio, al menos temporalmente, el embrollo relativo a la reforma de la sucesión al trono. No deja de resultar curioso el doble discurso que maneja todo el mundo en lo relativo a este tema (incluso el Diario El País, véase su sección de Mirador de 27-09-2006). Por un lado, la preferencia del varón sobre la mujer es un “anacronismo”, luego hay que reformar la Constitución para suprimir dicha preferencia. Por otro, someter a referéndum una reforma aparentemente tan lógica implica “trampas peligrosas para la estabilidad y razón de ser de la Monarquía”. ¿Quiere esto decir que se teme que los españoles y españolas son unos rancios que prefieren una monarquía machista a una moderna o que se tiene miedo a que en un reférendum los españoles aprovechen la oportunidad y eliminen no un anacronismo (la preferencia por el varón), sino dos (la monarquía hereditaria)? Parece que sí. Pero entonces, cabe preguntarse, si la monarquía es tan frágil en España como para no resistir un test tan sencillo, ¿no es esta una razón de más para realizar un referéndum a propósito de esta cuestión?
Escrito por malapolitica
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