Una vez más, Moratinos no ha andado fino con sus declaraciones sobre Cuba (secundado por nuestro Embajador en La Habana) al evitar cualquier referencia al futuro “democrático” de Cuba. Pero la palma se la lleva Izquierda Unida, que no ha perdido, una vez más, la oportunidad de recordarnos su amor por el régimen de Castro y su política de dobles raseros típica de la guerra fría. Gaspar Llamazares ha aprovechado la enfermedad de Castro para alabar “las conquistas sociales del régimen cubano” y no condenar la ausencia de la democracia en Cuba. Probablemente no haya leido los informes de Aministía Internacional o Human Rights Watch sobre Cuba, ni tampoco se haya molestado en leer los informes de la Organización Internacional del Trabajo sobre la falta de libertad sindical en Cuba (otra hipótesis es que sí los haya leído pero eso le convertiría en un cínico redomado, que es peor que ser un simple ignorante, así que optamos por la hipótesis más benévola). Hace unos días, sin embargo, Llamazares protestaba porque la llamada Ley de Memoria Histórica no condenaba con todas sus consecuencias (anulación de juicios etc..) el régimen franquista. Las conquistas sociales del régimen de Franco están desde luego fuera de toda duda. Salvo un pequeño detalle que a Llamazares no le importa, pues no había partidos ni sindicatos, en España había sanidad y educación universal, como en Cuba. ¿Por qué condenar entonces el régimen franquista? Además, Castro y Franco se llevaban muy bien. ¿Cuándo llegará la democracia a Cuba? ¿Y a Izquierda Unida?
Relevo en Cuba Moratinos desea el restablecimiento “rápido del comandante” AGENCIAS – Madrid EL PAÍS – Internacional – 02-08-2006 El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, deseó ayer “un restablecimiento lo más rápidamente posible al comandante Castro”. El ministro, uno de los pocos de la Unión Europea que comentó la situación cubana, se puso en contacto con el embajador de España en Cuba, Carlos Alonso Zaldívar, para que trasladase el mensaje a las autoridades de la isla. Zaldívar declaró que, como “España siempre ha dicho”, “el futuro de Cuba debe ser determinado por los cubanos y sólo los cubanos”. Los principales partidos políticos españoles comentaron también el estado de salud de Fidel Castro. El portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Diego López Garrido, expresó el deseo de su partido de que Cuba se dirija hacia “una plena democracia, que hoy no existe” y de que ese proceso se produzca “sin injerencias externas de ningún tipo”. Por su parte, el Partido Popular calificó de “dictadura hereditaria” el régimen de Castro y reclamó al Gobierno español “un mensaje claro al régimen cubano de que debe apostar decididamente por una transición política pacífica”, según declaró la diputada Soraya Sáenz de Santamarí a. Al contrario, IU defendió las “conquistas” del castrismo. Gaspar Llamazares, el coordinador de Izquierda Unida, expresó su convicción de que el pueblo cubano sabrá defender “su soberanía y sus conquistas sociales tan importantes en América Latina”. Finalmente, el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Pernando Barrena, dijo que era “una mala noticia”. “Al menos para los que durante decenios hemos tenido a Cuba como referencia en un camino propio hacia el socialismo”, agregó. Las plataformas de disidentes cubanos residentes en España expresaron su cautela ante la cesión provisional de poder del líder cubano, aunque confiaron en que conduzca hacia un cambio político pacífico. La Asociación Española Cuba en Transición opinó que se puede “finalizar pacíficamente un periodo marcado por el miedo y la represión” y la Plataforma Cuba Democracia Ya no descartó que se produzcan “acciones represivas por parte del Gobierno de Raúl Castro para contener cualquier manifestación”.